El páncreas y las vías biliares



El páncreas es un órgano alargado, situado en la parte más profunda del abdomen, por detrás del estómago. El páncreas juega dos papeles muy importantes para el organismo:
  • Regula el metabolismo de los azúcares gracias a la producción de insulina.
  • Produce jugo pancreático, que se vierte en el duodeno, junto a la bilis.

Las vías biliares son los conductos que conectan el hígado con el intestino delgado y transportan la bilis que se produce en el hígado. La vesícula es como un pequeño saco que se encuentra a la mitad de la vía biliar. La misión de la vesícula es acumular la bilis producida por el hígado y enviarla hacia el intestino cuando es más conveniente para la digestión. Para ello, la vesícula está normalmente relajada para retener en su interior la bilis y cuando comemos, se produce un reflejo que hace que se contraiga para expulsar todo su contenido hacia el intestino.


El hígado




El hígado es la gran fábrica del cuerpo humano y se encarga tanto de procesar los nutrientes que son absorbidos en el intestino como de eliminar muchas de las sustancias tóxicas que se producen o son ingeridas. Además, tiene un papel muy importante en la regulación del metabolismo de las grasas y los azúcares.

El papel del hígado en el proceso de la digestión es también importante porque se encarga de producir la bilis.



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Esófago



El esófago es un tubo elástico que conduce la comida desde la parte posterior de la garganta hasta el estómago. El esófago tiene dos esfínteres. Los esfínteres sólo se abren cuando conviene. El esfínter superior aísla el tubo digestivo del aparato respiratorio, evitando que entre el aire que inspiramos. El esfínter inferior cierra la entrada al estómago e impide que el contenido del estómago vuelva hacia el esófago. 


Lo que hace el esófago es transporta desde la boca hasta el estómago los alimentos. Para ello, cada vez que tragamos se produce una potente contracción y coordinada de todo el esófago que hace avanzar el alimento.

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El estómago


El estómago, órgano principal de la digestión, y la parte más grande del aparato digestivo, tiene una forma de saco y está situado en la parte superior del abdomen.


En el estómago comienza la digestión.  Para ello, el estómago produce jugo gástrico, compuesto por ácido y una enzima que se llama pepsina. El ácido digiere los alimentos y la pepsina rompe las proteínas en trozos más pequeños llamados péptidos.

Este órgano posee dos aberturas: una que comunica con el esófago, por donde entran los alimentos, que se llama cordias, y otra de salida que los conduce a los intestinos, una vez digeridos, que se llama píloro.



Los alimentos deben estar el suficiente tiempo en el estómago y mezclarse bien con el jugo gástrico. Cuando los alimentos se conviertan en partículas muy pequeñas, se contrae para hacerlos progresar y se abre el píloro para que los alimentos, convertidos en una "pasilla", pasen al duodeno, la primera parte del intestino delgado.



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El intestino delgado


El intestino delgado es un tubo alargado, situado en la cavidad abdominal.

El intestino tiene músculos que hacen que los alimentos vayan avanzando.



La pared interior del intestino delgado  presenta una gran cantidad de "pelitos" llamados vellosidades intestinales, las que están irrigadas internamente por pequeños vasos sanguíneos.

El páncreas produce el jugo pancreático y el hígado, la bilis.

Estos dos jugos son vertidos al intestino delgado.

La bilis ayuda a disolver las grasas, lo que facilita su asimilación.

Mientras, el jugo pancreático, completa la digestión de las proteínas y los azúcares, proceso que comenzó en el estómago, junto al jugo intestinal, producido por las paredes del intestino delgado.

Una vez digeridos los alimentos, sus componentes deben pasar a la sangre para ser distribuidos a todos los órganos del cuerpo.

Se le llama absorción al paso de los alimentos a la sangre a través de las vellosidades intestinales.


Para ver lo que hacen las vellosidades intestinales pinchar aquí.  

El intestino delgado se divide en tres partes:
Duodeno: es la primera parte del intestino delgado. Tiene forma curvada debido a que rodea la cabeza del páncreas. Su función principal es la disgregación de los alimentos.

Yeyuno: es la parte central del intestino delgado. Sus paredes están revestidas de grandes cantidades de vellosidades, que absorben los nutrientes y los distribuyen al torrente sanguíneo.

Íleon: es la última parte del intestino delgado. Sus paredes también están revestidas de vellosidades, que absorben los nutrientes que el yeyuno no es capaz de absorber, como la vitamina B12, los péptidos (aminoácidos) o las sales biliares.


Láminas interactivas del intestino delgado


El intestino grueso




El intestino grueso, también llamado colon, tiene forma de U invertida y se sitúa rodeando por delante al intestino delgado, terminando en el ano. Mide 1,5 m aproximadamente y es más ancho que el intestino delgado, unos 8 cm de diámetro en su parte inicial y 2,5 cm de diámetro en la parte final.

En el intestino grueso se produce la parte final de la digestión. Toma el alimento digerido (quimo) proveniente desde el intestino delgado y termina el proceso de absorción.

El intestino grueso esta compuesto por varias partes:

  • La primera parte esta constituida por un saco ciego, situada inferior a la válvula ileocecal y que da origen al apéndice vermiforme.
  • La segunda parte es denominada colon ascendente.
  • Después, viene el colon transverso.
  • Colon descendente.
  • Por último, el colon sigmoideo. Luego, el recto y ano.

La boca


Cuando comes, la saliva inicia el proceso de descomposición de las sustancias químicas que contienen los alimentos y ayuda a ablandarlos para poder tragarlos. La lengua te ayuda empujando los alimentos por la boca mientras tú masticas con los dientes. Cuando estás preparado para tragar, la lengua empuja el bolo alimenticio hacia la parte posterior de la garganta, para que entre por la apertura del esófago.






Láminas interactivas de la boca

El aparato digestivo




 

El Aparato digestivo es un largo tubo que se extiende desde la boca hasta el ano. Está dividido en diferentes partes; el esófago, el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso (o colon) y el ano.

La misión del aparato digestivo es extraer las materias primas de los alimentos, éstos nos servirán para producir la energía que necesitamos en la actividad diaria, y, también, fabricar y generar los elementos que conforman los distintos órganos y sistemas de nuestro organismo.

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En la boca empieza la digestión. Los dientes trituran los alimentos y las secreciones de las glándulas salivales los humedecen e inician su descomposición química. Luego, en la deglución, el bolo alimenticio baja por el esófago y llega al estómago. En el estómago, el alimento es agitado hasta convertirse en una papilla llamada quimo.


A la salida del estómago, el tubo digestivo continúa con el intestino delgado. En el duodeno recibe secreciones de las glándulas intestinales, la bilis y los jugos del páncreas. Todas estas secreciones contienen una gran cantidad de enzimas que degradan los alimentos y los transforman en sustancias solubles simples.


El tubo digestivo continúa por el intestino grueso. Su porción final es el recto, que termina en el ano, por donde se evacuan al exterior los restos de los alimentos.








Juegos para el aparato digestivo



Aquí os dejo un vídeo que explica la digestión:

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